Ordenar de acuerdo con el nivel de preferencia es una actividad deliciosa por su crueldad, sobre todo si la lista tiene un número de elementos definido superior al de candidatos a formar parte de ella.
Existen muchas motivaciones para crear una lista y hacerla pública: la sensación de
autoritarismo que proporciona dejar una canción, un libro, una película fuera; la atracción por el
exhibicionismo que implica desvelar preferencias e intereses insospechados; el gusto por la
provocación que desencadena incluir un elemento inesperado que sacará de quicio a quien la lea...
OnMyList permite crear, compartir, comentar y remezclar listas. Pero sobre todo permite debatir en torno a las listas creadas y usar sus elementos para crear otras nuevas. Mi estreno en el servicio ha sido
libros abandadonados.